EL GLUTEN: ¿AMIGO O ENEMIGO?

Gluten

Muchos pacientes vienen a mi consulta por problemas digestivos. A la gran mayoría les han hecho mil pruebas (analíticas, ecografías, gastroscopias, colonoscopias) en las que no han encontrado nada que explique lo que les pasa.

Así que a muchos les dicen que tienen colon irritable, dispepsia o algún término similar con lo que básicamente quieren decir que tienen que resignarse a tener malas digestiones.

¿Te suena?

Afortunadamente no tiene por qué ser así.

Si tienes dolor abdominal, gases, ardor, estreñimiento o diarrea, hay una serie de cosas que pueden provocarlas y que pueden no dar alteraciones en las pruebas habituales. Por eso muchas veces no son fáciles de diagnosticar.

 

¿Qué puede estar pasando?

Sería muy largo explicar todos los trastornos que suelo investigar en mi práctica clínica. Pero la mayoría se incluye en alguna de las siguientes categorías:

  1. Problemas en la flora intestinal, de los que ya he hablado en el blog.
  2. Mal funcionamiento de alguno de los mecanismos de la digestión: del ácido del estómago, de enzimas digestivas, de la producción de enzimas, etc.
  3. Intolerancias, alergias o sensibilidades a algún alimento. Sobre esto he hablado en otra entrada en el blog.

Dentro del último apartado entrarían todos los problemas que puede producir el gluten, por los que es tan nombrado últimamente. Descartar una sensibilidad al gluten es una de los primeros pasos que doy con mis pacientes. A continuación te cuento más sobre él.

Lo primero, ¿qué es el gluten?

Se llama gluten a un conjunto de proteínas que se encuentra en los cereales, fundamentalmente el trigo, pero también la cebada y el centeno, así como cualquiera de sus variedades e híbridos (tales como la espelta, la escanda, el kamut, el triticale y el farro). La avena puede estar contaminada con otros cereales con gluten, aunque también contiene algunas proteínas parecidas que pueden ser mal toleradas por aquellas personas que tienen problemas con el gluten.

¿Por qué se oye hablar tanto ahora del gluten?

Hasta hace poco, la única reacción conocida al gluten era la que presentaban las personas celiacas. La enfermedad celiaca es una enfermedad autoinmune en la que el contacto con el gluten provoca un ataque del sistema inmune contra el propio intestino. Este ataque daña la mucosa y por eso no pueden absorber bien los nutrientes necesarios para estar sanos.

Los síntomas de esta enfermedad son digestivos (dolor abdominal, gases, diarrea, etc.), y también extradigestivos tanto por la enfermedad en sí (depresión, problemas en la piel, problemas neurológicos, hormonales) como por déficits de nutrientes.

El diagnóstico se realiza mediante distintas pruebas:

  • Serología, es decir, estudiando la presencia de ciertos anticuerpos.
  • Genética, detectando ciertos genes.
  • Biopsia intestinal, en la que se demuestra el daño a la mucosa.
  • Comprobando la mejoría al eliminar el gluten de la dieta.

Además de la enfermedad celiaca, en lo últimos años se ha venido observando que hay personas que, aunque no cumplen con los criterios diagnósticos de celiaquía, también reaccionan al gluten. El nombre “oficial” que recibe este problema es sensibilidad al gluten no celiaca, aunque también oirás intolerancia o sensibilidad al gluten.

Los síntomas que presentan estas personas son muy variados y no siempre digestivos (aunque suelen estar en cierto grado): dolores musculares y articulares, problemas en la piel, fatiga crónica, dolores de cabeza, rinitis, depresión y ansiedad, asma, alergias, etc.

Esta variedad en los síntomas ha hecho que se haya tardado tanto tiempo en ser reconocidos como causados por el gluten y por lo que todavía haya gente, incluidos profesionales de la salud, que no los reconozcan. Afortunadamente esto está cambiando.

De momento, la única manera de saber si eres sensible al gluten es eliminarlo de la dieta durante unas semanas, reintroducirlo y ver si los síntomas desaparecen y vuelven a aparecer en el proceso.

Si estás interesada o interesado en saber si el gluten es un problema para ti, he creado un programa que puede ayudarte a descubrirlo. En él se elimina el gluten de la dieta durante unas semanas, a la vez que se revisan otros aspectos de la dieta y del estilo de vida que tienen un gran impacto en nuestra salud. De esta manera puedes comprobar qué efecto tienen estos elementos en tu bienestar. Tienes toda la información en la web, en el apartado del Programa Reset.

En algunos casos la sensibilidad al gluten es permanente. En otros, si se trata la causa subyacente (problemas con la flora intestinal, inflamación intestinal, etc.), podría revertirse esta situación.

Pero no queda aquí la cosa. Hay más enfermedades producidas por el Gluten:

  • La dermatitis herpetiforme, o enfermedad celiaca de la piel.
  • La ataxia por gluten, en la que se produce un ataque del sistema inmune a ciertas células nerviosas, produciendo alteración del equilibrio, torpeza, pérdida de coordinación.

Tanto estos dos trastornos como la enfermedad celiaca son permanentes, es decir, en ningún caso se puede volver a tomar gluten nunca.

 

Como ves el gluten puede producir diversos problemas, no siempre fáciles de reconocer ni relacionar con él. Se desconoce cuánta gente los padece, pero cada vez se diagnostican más casos. Se estima que al rededor de un 10% de la población puede tener alguna reacción al gluten.

Pero también es cierto que hay gente que no tiene ningún problema a la hora de digerir el gluten. Por eso siempre digo que hay que individualizar. Si no sabes si tienes algún tipo de reacción al gluten, consulta con una especialista que te ayude a interpretar tus síntomas y te sepa orientar.

Y recuerda que tienes a tu disposición el Programa Reset, especialmente diseñado para ayudarte en este proceso.

 

 

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SOY ANA

Médica y consultora nutricional

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Durante los últimos 15 años he trabajado en distintos hospitales haciendo una medicina que no me satisfacía plenamente.

Por eso ahora trabajo de manera diferente.

Trato de conocer al paciente de una manera integral para descubrir la raíz de sus problemas, identificar sus características únicas y así poder diseñar un plan acción individualizado, holístico y efectivo.

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