HOLA

Mi nombre es Ana Esteban y soy médica especializada en Medicina Intensiva, y aunque soy madrileña, vivo desde hace algo más de 10 años en este pequeño paraíso que es Tenerife.

Mi pasión es ayudar a personas con enfermedades crónicas, autoinmunes o digestivas a estar y sentirse bien. Y creo que la mejor manera de hacerlo es dedicando tiempo a las personas, yendo a la raíz de sus problemas y entregándoles las herramientas y conocimientos necesarios para que sean dueños de su propia salud.

Llevo más de 15 años trabajando en una Unidad de Cuidados Intensivos. Durante todo este tiempo he podido ver a mucha gente atravesar enfermedades muy graves que han puesto en peligro su vida. Y siempre me ha asombrado la capacidad que tiene el cuerpo de superar estas situaciones y cómo la medicina ha desarrollado herramientas poderosas para ayudarlo.

Sin embargo, también me entristece ver cómo muchas veces estas herramientas y todo el conocimiento adquirido no se emplea adecuadamente. La falta de tiempo en las consultas, el tratar los síntomas y no las causas, el intentar curar todo con fármacos… Estas son solo algunas causas que están haciendo que muchas personas no encuentren sanación ni satisfacción dentro del sistema.

Hoy sé que hay otra forma de hacer medicina. Existen disciplinas como la Medicina Funcional que buscan entender a la persona, encontrar la causa de sus problemas y diseñar así un tratamiento específico e individualizado. Que no se conforman con seguir rígidos protocolos, sino que acompañan al paciente durante todo el proceso guiándolo, educándolo y adaptándose a sus necesidades y características. Y es desde este enfoque desde el que te quiero ayudar.

MI CAMINO

Estudié Medicina en la Universidad Autónoma de Madrid. Me especialicé en Medicina Intensiva porque me gusta tratar al paciente de forma global y no centrarme en un solo órgano o sistema.

Los primeros años de formación de cualquier especialidad, son duros. A los miedos e inseguridades que acompañan los primeros pasos de cualquier principiante, en medicina se suma la presión de estar tratando con vidas humanas. Yo no soy distinta a los demás; pasé por todos esos procesos y los superé lo mejor que pude, con mucho trabajo y estudio y aprendiendo día a día.

Con el tiempo vamos ganando seguridad y experiencia. De hecho, cuando se salvan vidas, una puede empezar a sentirse algo así como una heroína, en una posición un tanto “todopoderosa.” Pero yo nunca me he sentido cómoda en ese lugar, y he desarrollado desde el principio una mirada crítica hacia este enfoque.

La medicina con la que he trabajado durante 15 años es muy rigurosa pero en muchas ocasiones no es suficiente; se puede ir más allá desde un enfoque más funcional y holístico.

Si soy tan poderosa, ¿por qué no todos los pacientes responden a mis tratamientos? Si tengo dos pacientes con idéntico cuadro, ¿por qué si los trato igual, uno se cura y el otro no? ¿Será porque cada persona es diferente? ¿Es esa la clave? ¿Hay algo más que pueda hacer para curar al que no responde?

Preguntas como éstas empezaron a abrir grietas en mi seguridad y a cuestionar mi papel de superheroína salvadora. Pero no fueron las únicas. Otras ideas se fueron colando en mi cabeza, generándome más dudas.

¿Por qué hay tanta gente con enfermedades crónicas? Asumimos casi como normal que a partir de ciertas edades, cada vez más jóvenes tengamos la tensión, el azúcar o el colesterol alto. Todos conocemos a gente en nuestro entorno con cáncer, enfermedades del corazón, desajustes hormonales, o que han sido operados alguna vez de algo. La palabra “autoinmune” es un término ya casi coloquial. Alergias, depresión, insomnio, candidiasis, colon irritable… La lista sigue y sigue.

Necesitamos una nueva forma de entender la medicina.

¿Y qué ofrece la medicina?

Esta es la pregunta que hizo definitivamente que se me cayera mi capa y mi antifaz de Súper-doctora-Ana.

¿Qué puede ofrecer un sistema en el que la mayoría de los médicos solo pueden pasar 10 minutos con sus pacientes? ¿Qué sucede cuando solo se tratan los síntomas sin ir a las causas? ¿Por qué la prevención no recibe la atención ni los medios necesarios? ¿Por qué el paciente recibe de manera pasiva las órdenes de un médico al que se le exige que lo sepa todo?

Fue en medio de esta crisis vocacional cuando descubrí el mundo de la Medicina y la Nutrición Funcional, que intenta subsanar todas aquellas deficiencias que se encuentran en la llamada medicina convencional. No pretende sustituirla sino complementarla y completarla. Llegar a aquellos aspectos a los que los médicos, por tiempo y recursos, no pueden llegar. Y es desde esta postura desde la que quiero seguir ayudando.

Y POR ESO NACE ESTE PROYECTO

• Quiero tomarme el tiempo para conocerte, descubrir esas características que te hacen ser quien eres y que nos lleven a descubrir la raíz de tus problemas. 

• Quiero educarte para que entiendas en cada momento el porqué de cada recomendación y ofrecerte las herramientas necesarias para recobrar tu salud. 

• Quiero acompañarte durante todo el proceso y que sientas que no estás solo/a en esto. En definitiva, quiero que sepas que otra medicina es posible.

En definitiva, quiero que sepas que otra medicina es posible.

Por eso, si padeces PROBLEMAS DIGESTIVOS A los que no consigues dar solución, CREES QUE TIENES CANDIDIASIS, SIBO O INTOLERANCIAS A ALIMENTOS, o te enfrentas a una enfermedad crónica pero no quieres resignarte a vivir con sus síntomas toda la vida, estoy aquí para ayudarte.

¿TE PUEDO AYUDAR?

Si crees que te puedes beneficiar de mis servicios, puedes contarme un poco más de tu historia. Sabiendo un poco más de ti, podemos orientar tu caso y así decidir la mejor manera en la que te puedo ayudar.

FORMACIONES Y ESTUDIOS COMPLEMENTARIOS.

Además de mis estudios formales de medicina, con el fin de darle un enfoque más integral a mi práctica he ampliado mis conocimientos en nutrición, suplementación y hábitos de vida en prestigiosas escuelas extranjeras como Bauman College, Functional Nutrition Alliance, American Institute of Integrative Cancer Care, entre otros.

Los problemas digestivos ocupan una parte central de mi trabajo. Por eso, el estudio de la microbiota y de los trastornos derivados de los ditintos desequilibrios que pueden darse en este nivel, no solo han centrado mi formación en los últimos años, sino que, debido a que es un campo en continuo desarrollo, lo sigue haciendo a día de hoy. En este sentido, me he formado con grandes expertas y expertos en la materia, completando The SIBO Mastery Program de la Dra. Jacobi, el SIBO Pro Course de la Dra. Siebecker, Mastering the Inflammatory Bowel Disease, Microbiome Restoration, entre otros.


Actualmente sigo estudiando, atendiendo a numerosos congresos, cursos y formaciones para mantenerme al día en un campo como el de la medicina que está en continua evolución. Puesto que tener los conocimientos no es sinónimo de saber transmitirlos, también me he preparado en métodos de coaching para la salud con una de las escuelas más importantes, Precision Nutrition en Estados Unidos.

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