¿Sufres de Candidiasis? ¿Qué puedes hacer para librarte de ella?

Adiós azúcar

En el anterior post os he hablado de qué es y qué sintomas da la Candidiasis o sobrecreciemiento de la Candida en el intestino. Es un problema mucho más frecuente de lo que pudiera parecer pero que no es fácilmente reconocido y por lo tanto mucha gente no recibe el tratamiento que debería. Aquí os hablo de cómo saber si lo tienes y qué se puede hacer para tratarlo.

¿Cómo sé si sufro de sobrecrecimiento de Candida?

Diagnosticar la Candidiasis intestinal no siempre es fácil, puesto que no existe una prueba que nos dé el diagnóstico de manera certera. Aun así, existen algunos test que nos pueden ayudar:

  • Cuestionario de síntomas: en muchos sitios se utilizan cuestionario que nos dan una idea sobre la probabilidad de que los síntomas de una persona sean debidos a la Candida. En ellos se preguntan sobre los distintos síntomas que puede producir tanto digestivos como extradigestivos. Cuantos más síntomas tengas, más probable es que sufras esta disbiosis. Se preguntan sobre síntomas digestivos, infecciones en otras partes del cuerpo (por ejemplo, candidiasis vaginal) por cambios de humor, cansancio, y por todos los síntomas de los que ya hemos hablado anteriormente.
  • Anticuerpos IgG, IgM e IgA anti-Candida. Si están muy elevados, son sugestivos de que hay un sobrecrecimiento, especialmente los IgG. Pero si no lo están no descartan del todo el problema. No son muy exactos. Pueden servir para seguimiento de la evolución.
  • Complejos inmunes circulantes para Candida. No se hacen en muchos los laboratorios. Sólo estudian un tipo de Candida, la albicans, así que si es de otra especie, puede ser falsamente negativo.
  • Ácidos orgánicos en orina: las Candidas producen unos ácidos que pasan a la sangre y son eliminados por la orina. La presencia de estos ácidos en cantidades elevadas en la orina son indicativos de Candidiasis intestinal.
  • En los cultivos de heces no siempre crece o si crece es difícil interpretar el resultado, por lo que no son una buena prueba.

Como ves, el diagnóstico no es sencillo. Es más por alta sospecha al hacer una buena historia al o la paciente. La respuesta favorable a los cambios en la dieta y a los tratamientos, es otra prueba de que existe sobrecreciemiento de este hongo.

¿Cómo se trata la Candidiasis?

Aunque hay gente que responde bien a tratamientos sencillos, en muchos casos puede ser un poco más complejo: los síntomas pueden aparecer al poco tiempo de terminar el tratamiento o pueden no remitir del todo.

Por ejemplo: personas que han tenido un episodio de candidiasis vaginal tras un ciclo de antibiótico, puede ser suficiente con un tratamiento local. Pero personas que llevan tiempo con distintos síntomas de candidiasis intestinal, o episodios de candidiasis de repetición que no responden a tratamiento más convencionales, hay que hacer algo más.

En estos casos, que son los que veo más frecuentemente en mi consulta, lo ideal es adoptar una estrategia que englobe distintos enfoques.

El objetivo va a ser reestablecer el delicado equilibrio de la flora intestinal, favoreciendo un ambiente en el que abunden las bacterias “buenas” y que eviten que la Candida se active y crezca demasiado. En algunos casos también será necesario eliminar el exceso de hongos tomando algún tipo de antibiótico (cuando actúan sobre los hongos se llaman antifúngicos o fungicidas).

En mi consulta trabajos los siguientes aspectos:

Dieta:

Es fundamental para garantizar una microbiota saludable. Si has investigado anteriormente sobre este tema, habrás comprobado que hay una infinidad de “dietas anti-candida”. En general todas intentan “poner al la Candida a dieta” para reducir su población y así ayudar al sistema inmune y al resto de organismos de la microbiota a reestablecer el equilibrio.

Lo más importante es eliminar el principal alimento del hongo, que es el azúcar y los hidratos más simples. Si revisas las distintas dietas que hay en internet verás que varían bastante: unas eliminan las frutas, todos los cereales, las legumbres… Otras permiten alguna fruta, cereales sin gluten. En unas se incluyen algunos tipos de lácteos, en otras no. Y así con todo.

En mi experiencia lo mejor es experimentar cuál te sienta mejor a ti. Yo he tenido pacientes que reaccionan a mínimas cantidades de azúcares naturales, mientras que otros toleran una amplia gama de alimentos. Mi consejo: busca a un/una terapeuta con experiencia en este tipo de dietas que te ayude a reconocer cuál es tu mejor dieta.

También es importante aportar los nutrientes adecuados para que el sistema inmune funcione bien, para que sane la mucosa intestinal y para que el se eliminen las toxinas producidas.

Antifúngicos:

Pueden ser farmacéuticos, para los cuales se necesita receta médica, como el fluconazol o la nistatina. O pueden ser naturales, provenientes de hierbas medicinales: aceite de orégano, ácido caprílico, allicin (componente del ajo), aceite esencial de clavo, extracto de granada, entre otras.

En mi experiencia utilizo ambos tipos de antifúngicos, los de farmacia y los “naturales”. Mucha gente prefiere estos últimos, pero no nos engañemos. Por mucho que vengan de plantas, son antibióticos en muchos casos potentes y tomarlos de manera no controlada puede dañar la flora intestinal como cualquier otro antibiótico. De nuevo: busca el asesoramiento de terapeutas con experiencia.

Deficiencias nutricionales y nutracéuticos:

Hay nutrientes que pueden ser especialmente importante para ayudar a tu cuerpo a combatir el sobrecrecimiento de la Candida intestinal. Entre ellos se incluyen:

  • El zinc
  • La vitamina A
  • Las vitaminas del grupo B, especialmente la B6 y la biotina
  • Magnesio
  • Hierro (un exceso de hierro puede ser perjudicial para la salud, por lo que yo siempre aconsejo comprobar cómo está el hierro en una analítica).

Probióticos:

Son una de los suplementos más usados en caso de disbiosis, puesto que ayudan a reequilibrar la microbiota. En caso de Candida, las cepas más beneficiosas son Lactobacillus Acidophilus y Rhamnosus. En algunos casos, Saccharomyces boulardii puede ser efectivo, aunque hay gente que puede reaccionar a este probiótico.

Si es posible, eliminar los factores de riesgo:

Problemas digestivos que favorecen la candidiasis (poco ácido en el estómago, deficiencia en enzimas digestivas, etc), el uso de fármacos, desequilibrios hormonales, etc.

Estilos de vida:

Sobre todo, el manejo del estrés. De esto ya hemos hablado en anteriores posts de este blog.

Recuerda que no siempre es fácil. Lo ideal es que aprendas a conocerte y que reconozcas los alimentos, o los hábitos de vida que mejor o peor te sientan, que aprendas el lenguaje del cuerpo y a interpretar sus señales de socorro. De esta manera te convertirás en tu mejor especialista.

Si quieres, puedes solicitar una sesión de asesoramiento conmigo. Es totalmente gratuita y en ella podremos ver si que trabajemos juntas te puede ayudar.

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HOLA,
SOY ANA

Médica y consultora nutricional

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Durante los últimos 15 años he trabajado en distintos hospitales haciendo una medicina que no me satisfacía plenamente.

Por eso ahora trabajo de manera diferente.

Trato de conocer al paciente de una manera integral para descubrir la raíz de sus problemas, identificar sus características únicas y así poder diseñar un plan acción individualizado, holístico y efectivo.

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