El Estrés prolongado y la Fatiga Adrenal

Mi profesión, la medicina, es muy bonita y al mismo tiempo exigente. Trabajar en el hospital y en mi consulta conlleva retos como muchas horas de trabajo, turnos, una carga emocional importante, tener que tomar decisiones a veces rápidas, a veces difíciles, estudiar y estar al día… La lista sigue y sigue.

Generalmente manejo bien la presión de mi trabajo, porque a estas alturas ya me conozco y sé qué necesito hacer para asegurarme de que tanto mi mente como mi cuerpo pueden rendir a un alto nivel.

Pero acabo de atravesar una temporada en la que se han juntado varias circunstancias. El año pasado fue un año intenso, de muchas emociones y de mucho trabajo especialmente en los últimos meses. Por eso, ya venía con mis reservas un poco bajas y el comienzo de este año, mucho más exigente, ha terminado de agotarlas:

Casi 300h horas de trabajo en un mes, cursos, guardias duras en el hospital, sueño cambiado, comilonas navideñas, días grises, algún que otro virus, trabajar en mi propio proyecto, las tareas domésticas, la frustración de no llegar a todo, poco tiempo para descansar…

Todo este sobreesfuerzo no ha sido gratuito. Mi salud se ha resentido y aún sigo padeciendo los efectos de estos meses de alto nivel de estrés. Si tú también has pasado por temporadas así, en las que te pasas el día apagando fuegos, corriendo de un lado para el otro y sientes que estás a punto de “explotar”, te invito a que sigas leyendo. Quizás tu cuerpo te está empezando a mandar señales de SOS y aún no te has dado cuenta.

El estrés tiene un impacto enorme en nuestra salud. Te voy a enumerar los efectos que estos meses han producido en mí. ¿Te identificas con alguno de estos síntomas?

  • Cansancio, este parece obvio.
  • A pesar del cansancio no he dormido bien. En mi caso aún me sigo despertando todas las noches a las 4:30. Como un reloj. Y la mayoría de las veces empapada en sudor.
  • Sueño poco reparador, aunque consiguiera arañar una horita más en la cama. Mucha gente también se siente muy cansado por las mañanas y se activan por las noches. Este no es mi caso, pero sí el de tardar horas en sentirme más o menos despierta por las mañanas.
  • Antojos continuos por azúcar, café, comidas muy saladas o con grasa.
  • Irritabilidad, cambios de humor continuos. Preguntad en mi entorno ¡qué paciencia han tenido conmigo!
  • Aumento de peso. Especialmente en la tripa. ¡Qué molesto es cuando toda la ropa te aprieta, cuando te tienes que desabrochar los pantalones o quitar el cinturón!
  • Problemas digestivos. Dolor abdominal, hinchazón, digestiones pesadas…
  • Migrañas semanales.
  • Caída de pelo. ¡Hasta las pestañas!
  • Y mi gran caballo de batalla personal: muchos problemas con mis hormonas. Síndromes premenstruales dolorosísimos (mamas, piernas, abdomen), reglas abundantes, muy duraderas, dolorosas…

 

Estos son algunos de los síntomas que el estrés crónico puede provocar en tu cuerpo. Como con los móviles, el cuerpo se queda sin batería. Este conjunto de signos y síntomas se engloba en lo que en muchos sitios se denomina Fatiga Adrenal. Todo el sistema hormonal que se encarga de manejar el estrés se me ha desajustado.

Si tú también padeces alguno de estos síntomas seguramente tu cuerpo se está viendo desbordado por el estrés. Y no solo hablo del estrés laboral, familiar, emocional. Hay muchas otras fuentes de estrés, algunas que incluso puede que no te hayas planteado, que se pueden estar sumando a tu ya saturada agenda. Pero de ellas hablaré en otro post.

Entonces, ¿ahora qué? ¿Tengo solución? Afortunadamente nuestro cuerpo solo quiere ayudarnos. Tiene una capacidad asombrosa de sanación. Y este es mi objetivo en los próximos meses. Voy a dedicarme a recargar mi batería interna. Porque tengo un montón de planes en mente y ¡quiero estar al 100%!

Te invito a que tú también reflexiones y analices cómo te sientes: ¿también estás agotado o te sientes sobrepasado? ¿tienes problemas digestivos? ¿tus reglas están desajustadas? ¿no hay manera de perder peso, hagas lo que hagas? ¿ya no sabes lo que es dormir “a pierna suelta”? ¿tienes la libido por el suelo?

Si la respuesta es sí a una o varias de estas preguntas, tu cuerpo te está mandando señales de que algo no anda bien del todo.

Si quieres que te cuente qué hago para recuperarme de esta Fatiga Adrenal, sigue atenta a este blog.

Y si sientes que tienes que dar un paso más y buscar ayuda, recuerda puedes reservar una sesión de descubrimiento conmigo totalmente gratuita.

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HOLA,
SOY ANA

Médica y consultora nutricional

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Durante los últimos 15 años he trabajado en distintos hospitales haciendo una medicina que no me satisfacía plenamente.

Por eso ahora trabajo de manera diferente.

Trato de conocer al paciente de una manera integral para descubrir la raíz de sus problemas, identificar sus características únicas y así poder diseñar un plan acción individualizado, holístico y efectivo.

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